Lo malo del marketing, del copywriting y en general de todas las cosas que acaban en -ing, es que suelen venir acompañadas de palabras, siglas o expresiones que la gente ajena al sector no entiende. Es un poco como el síndrome ese del padre de 60 años que se queja amargamente porque los jóvenes “ya no usan el castellano, con lo bonito que es”.
Ese padre de 62 años es mi padre, por cierto.
El caso, que entre las muchas palabras extrañas, siglas y expresiones que abundan en el copywriting, sin duda una de las más importantes es el CTA. ¿Que qué es el CTA en copywriting? Pues eso es lo que te voy a contar hoy, con pelos y señales. Vamos al lío.
¿Qué es un CTA en copywriting y qué lo diferencia de un simple botón?
CTA son las siglas de Call to Action (Llamada a la Acción) y básicamente hacen referencia a ese momento en el que le dices a la gente lo que tiene que hacer.
Pero te diré algo:
A la gente, a priori, no le gusta que le digan lo que tiene que hacer. Lo necesitan, sí, pero no les gusta. ¿Entiendes el matiz?
Por eso, tienes que tomarte el CTA como algo más que un simple botón en el que pones “Suscríbete ya” o “Compra ahora”. Se trata más bien de hacer una propuesta, algo que conecte a nivel emocional con lo que has contado antes, que tenga intención.
Oye, que los CTAs clásicos y sencillos de toda la vida también pueden funcionar, claro que sí. Pero lo harán solo cuando lo que ofrezcas sea tan bueno y tan evidente que prácticamente cualquier cosa funcione. Es como el chico o la chica guapa en la discoteca. Tiene que ser muuuuuy tonto y desagradable para no acabar ligando.
Pero, claro, esa es la gracia del copywriting: hacer que las cosas buenas parezcan realmente bonitas. Y para eso hace falta ese empujoncito, ese salto. Y la diferencia entre que el usuario diga “bah, paso” y que diga “venga, va, me animo a comprar” puede ser tan simple como cómo le hablas en ese botón.
Te pongo un ejemplo simple pero que te hará entender lo que digo:
- CTA clásico: «Enviar formulario» ❌
- CTA de copywriter profesional: «Quiero descubrir cómo vender más sin sonar a vendedor pesado» ✅
Los errores más comunes al escribir un CTA en copywriting (y cómo evitarlos)
Te voy a decir algo que quizá no esperabas leer:
La mayoría de CTAs están mal hechos por culpa del ego.
Sí, como lo oyes. Ese ego del diseñador que prioriza la estética. El del programador que se dedica a copipegar botones por defecto en toda la web. O incluso el ego del empresario que está preocupado porque no quiere “sonar muy comercial”. Y el resultado es un botón cutre con una palabra genérica que ni emociona, ni vende, ni na de na.
Por suerte, aquí llega papá Axel a mostrarte esos errores que todos cometemos al principio de hacer CTAs y cómo puedes solucionarlos de manera rápida y efectiva:
Error 1: Usar verbos vagos
“Enviar”, “Ver más”, “Descargar”, “Saber más”.
Todos dicen lo mismo. Ninguno dice nada.
¿Cómo solucionarlo? Cambia el verbo por uno que implique acción real y conecte con el beneficio. Ejemplo: “Conoce el truco que usan mis clientes para duplicar sus ventas”.
Error 2: No transmitir un beneficio
Si el botón no deja claro por qué hacer clic… nadie va a hacerlo.
¿Cómo solucionarlo? Métete en la cabeza que el CTA debe ser la recompensa, no el trámite. En vez de “Reservar ahora”, prueba con: “Quiero asegurar mi plaza antes de que se agoten”.
Error 3: Romper el tono del mensaje
Tu página es divertida, fresca, cercana,… pero tu botón suena a notificación bancaria. Y créeme que a nadie le gustan las notificaciones del banco (excepto si son para recibir ingresos).
¿Cómo solucionarlo? Alinea el CTA con el estilo de tu marca. Si tú hablas como una persona, el botón también debería hacerlo.
Error 4: No crear urgencia ni deseo
Botones eternos, sin chispa, sin tensión. Como si el clic pudiese esperar al año que viene. Spoiler: no puede esperar al año que viene.
¿Cómo solucionarlo? Introduce escasez o urgencia de forma creíble. Ej: “Quiero apuntarme ahora (plazas limitadas)”.
Error 5: Escribir CTAs que parecen hechos por un robot
Si tu CTA lo podría haber generado una IA sin contexto… ya sabes lo que toca. O le das contexto a la IA… o se lo pones tú.
¿Cómo solucionarlo? Personaliza. Escribe el botón como si hablaras con alguien de tú a tú. Lo que le dirías a tu mejor amigo si quisieras que diese ese gran paso de una vez.
Fórmulas efectivas de CTA para hacer buen copywriting
Veeeeenga, que sé perfectamente que esto es lo que venías a buscar.
Qué vagos somos macho. Es alucinante. Ya nos pueden poner mil explicaciones que al final lo que todos buscamos son plantillas y ejemplos para hacerlo rápido y sin complicarnos.
Para nada te juzgo, que conste. Que yo con otras cosas soy exactamente así. Solo que el copywriting me mola (por lo que sea) y prefiero investigar y crear en plan creativo. Qué quieres que te diga.
Bueno, que me lío, aquí tienes las dichosas fórmulas:
Verbo + beneficio directo
Esta es la fórmula más básica y también una de las más efectivas. El verbo marca la acción y el beneficio le da un sentido. Simple pero funcional.
Mal: “Descarga mi guía ahora”
Bien: “Descarga mi guía para escribir copys que venden en 10 minutos”
La clave está en dejarle claro a tu cliente qué gana si hace clic. Si no lo ve cristalino a la primera, nunca tomará acción.
CTA con escasez o urgencia
La urgencia vende. Pero tiene que ser creíble. Si llevas seis meses diciendo que hay “plazas limitadas”, nadie te tomará en serio y perderás reputación.
Si lo haces bien, se verá algo como esto:
- “Apúntate antes de que cierren inscripciones”
- “Quiero la oferta antes de que suba el precio”
No hace falta ser muy pesado, intenso, ni poético. Solo mostrar que el momento de actuar es ahora, no mañana.
CTA emocional
Los clics casi nunca nacen de la lógica. La realidad es que casi siempre nacen de una emoción bien tocada. Por eso, cuando usas el lenguaje que tu cliente usaría para hablar de su problema… conectas muchísimo más.
- “Quiero dejar de sentir que nadie lee mis correos”
- “Estoy listo para vender sin sonar a vendedor”
Esto no sirve para todos los sectores, no te voy a engañar. Quizá ese bufete de abogados que trabaja con Big 4 no se puede permitir algo así. Pero siempre que puedas permitirte este nivel de cercanía, no dudes en usarlo.
CTA tipo “yo haría clic aquí”
El mejor ejercicio y fórmula posible para hacer bien un CTA es leerlo tú mismo de la manera más honesta posible. Sé sincero: ¿te darían ganas de hacer clic en ese botón? Si tu respuesta genuina es que no, cámbialo.
Algunos que me han funcionado muy bien:
- “Sí, quiero clientes que me paguen lo que valgo”
- “Enséñame cómo vender sin agobiar a nadie”
- “Dame las palabras que hacen que venda más y mejor”
¿Dónde puedes colocar tu CTA de copywriting para que funcionen mejor?
Te he hablado mucho de cómo escribir los CTAs. Pero me he dejado para el final algo que es prácticamente igual de importante. Estoy hablando de dónde colocarlos.
Lo vas a entender enseguida. Si yo tengo una web fantástica y maravillosa, pero dejo el CTA abajo del todo, escondido en una esquina… ¿cuáles son las probabilidades de que mis potenciales clientes lo encuentren y hagan clic?
Exacto, pocas.
Por eso, la primera regla de los CTAs es que tienen que estar siempre bien visibles. Porque casi nadie lee hasta el final (y menos en los tiempos que corren). Por eso, te digo dónde tienes que poner sí o sí un CTA para que funcione:
- Al principio del todo (above the fold): esto funciona siempre. Un buen titular, una explicación clarita de lo que haces y un CTA directo. Cortita y al pie. Que igual la mayoría no clican aquí a la primera, pero tú ya haces una declaración de intenciones y te llevas a esos visitantes que ya te conocen. Se lo pones fácil.
- En medio del contenido: esto es más como un recordatorio. Ahora que ya has calentado la venta, puedes poner un CTA entre medias. Este debe empezar a ser súper contextual, no un solo verbo sencillo. La idea es que no interrumpa el contenido sino que lo acompañe.
- Al final, después de soltar todos tus argumentos: cuando ya han entendido tu propuesta, remata con un CTA potente, que suene conclusivo y que ataque a la emoción más potente de tu cliente ideal.
Si quieres llamar a la acción a tus clientes (que te compren)… yo te ayudo
Mira, vamos a hacer la prueba in situ, tal cual. Este momento, al final del texto, es ese en el que yo te hablo directamente, te digo que esto es muy complicado de hacer (lo es), que te viene bien contratar a un profesional (te viene bien) y que yo estoy a tu disposición para ayudarte a crear textos que vendan más y mejor (lo estoy).
Y para eso, lo que suelo hacer siempre, si te fijas en mis otros blogs, es colocarte una frase chula de cierre para invitarte a clicar y reunirte conmigo. Algo como:
>> Aquí nos reunimos para convertir tus CTAs en frases que conectan y venden <<
¿Qué te parece? Seguro que nunca habías leído un ejemplo tan “meta copywriting”. No te voy a engañar, soy un poco friki de esto. Por eso me va bien, supongo. En fin, ¡hasta el próximo blog!
